No siempre cualquier tiempo pasado fue mejor…

No siempre cualquier tiempo pasado fue mejor….

¿Conocéis el dicho de: “Cualquier tiempo pasado fue mejor”?. 
Lo decia Jorge Manrique en “Las coplas a la muerte de su padre”.

Ese dicho, es una elegía de esa nostalgia, tan en boga actualmente (grupos de antiguos compañeros del cole reencontrados gracias a las redes sociales, libros “Yo fuí a la EGB”, tiendas dedicadas a objetos habituales en nuestros tiempos más jovenes, etc…) y  que te lleva a ahondar en tu pasado idealizado; donde estabas más protegido que nunca, y tenias millones de sueños e ideales por conseguir…

No estoy de acuerdo!,  A mi me gusta lo que estoy viviendo hoy.

Quizás es porque ahora,  vivo el presente más intensamente que antaño;  la realidad es que  me encuentro en una época de mi vida, en que me siento mejor que nunca.

Hace algunos meses tuve la oportunidad de reencontrarme con mis antiguos compañeros de facultad (Facultad de Veterinaria de la Universitat Autonoma de Barcelona, promoción 1986-1991) para celebrar los 25 años de nuestro fin de carrera. Se habia organizado una jornada festiva con conferencias, encuentro y una comida en un restaurante cercano.
Tuve la oportunidad de pasear por las instalaciones donde estuve durante cinco años de mi vida  transitando cada dia, reencontrarme con antiguos compañeros….¿y sabéis? : no sentí nostalgia.

A pesar de recordar que en aquella época estaba lleno de planes, de ganas de comerme el mundo, de un gran grado de incertidumbre y motivación por saber lo que me iba a brindar mi futuro; no lo añoraba.
La realidad , es que , ahora,  sí miro atrás, me doy cuenta de lo idealista que era y de lo poco que conocía de la vida. De lo que realmente es importante en la misma (mucho menos material y más ideal).
Pensaba que la vida y la felicidad , se circunscribia a tener dinero, posesiones, poder,..  y que mi libro de ruta, a partir de ese momento, se centraba en conseguir eso.

Al final, tras muchas vivencias personales y profesionales; he aprendido que todo es mucho más sencillo de lo que pensaba. Que la vida no reside en alcanzar un estatus y un reconocimiento público. Sino que se trata de cosas mucho más simples y próximas : tu familia, tus amigos, TU y tus actitudes frente al día a día.

Que no va a venir nadie a sacarte las castañas del fuego; y que solo, tú tienes la llave de tu futuro.
Que en un momento dado te das cuentas que debes aprender a conformarte con lo que eres y lo que tienes (y no me refiero a lo material) ; y que no puedes pretender continuar buscando tu “Shangri-la” soñado eternamente.
Que en realidad, la felicidad y tu satisfacción, la tienes mucho más cerca: la gente que te quiere, la gente que te agradece por simplemente ser como eres, la gente que te valora y no te juzga.
Y con ese aprendizaje,   sientas tus bases, tus cimientos. Y tras eso , con el paso de los años, lo único que puedes hacer es “redecorar” tu vida, con algo de color, ligeros cambios en el mobiliario …pero con el pleno convencimiento de saber que tu eres tu y tus circustancias;  y que estas donde estas, porque has orientado tu vida hacia donde has llegado.

No digo que nos tengamos que conformar; lo que quiero decir es que tenemos que ser conscientes de que la felicidad y los logros estriban en esas pequeñas victorias del dia a dia,  en cosas diminutas. Aquellas que estan dentro del grupo de los sentimientos y tus sensaciones; esas cosas que perduran dentro de tu mente; a diferencia de las materiales, que pasan de moda, con una obsolescencia más o menos programada…

Disfruta, vive, goza tu dia a dia, y no permitas,  que nada ni nadie te amargue tu existencia.. Si a algo hemos venido a este mundo no es a perdurar en nosotros mismos; si no en los que nos quieren y los que dejaremos cuando nos marchemos.

Vive el hoy, el ayer, ya pasó, y el mañana está por llegar. Se un verdadero “Life Squeezer” y exprime tu existencia.

 

Pd.Vuelo Ámsterdam a Barcelona del día 9 de junio de 2016 escuchando a Muse su cancion Aftermath de su álbum Drones

No me gusta mirar atrás pero a veces no queda más remedio…

No me gusta mirar atrás pero a veces no queda más remedio…

A veces hay que mirar hacia atrás, aunque como buen Life Squeezer mi objetivo se fije en el presente, en el dia a dia; pero es en esta epoca, donde practicamente ya tenemos cerrado el año, donde es bueno revisar los objetivos que nos hemos fijado, el grado de consecución de los mismos, y porqué no? reformularlos, si son coherentes y se ajustan con nuestra nueva realidad,  y nos siguen sirviendo para el año que nos viene.

En mi caso personal, este ha sido un año terriblemente duro en lo profesional. Lamento decir que he llegado “con la lengua fuera” y con el “depósito prácticamente vacio”. Si habeis seguido alguno de mis post anteriores, hablaba al respecto (aunque siempre ha alguien que está peor…y si no , que se lo pregunten a Fernando Alonso…”).

No puedo decir lo mismo del terreno personal, donde me encuentro mejor que nunca, si bien hay alguna cosa a mejorar (hacer más deporte,…pero eso tiene fácil arreglo). Por otro lado, uno de mis objetivos personales, era escribir este blog, y creo que puedo decir que ya lo he interiorizado dentro de mis rutinas. Además con alguna grata sorpresa, como el link de Jerome Sangers a una de mis entradas, en su blog “El Canasto“, algo que valoro enormemente, más viniendo de uno de los grandes gurus de la productividad personal de este país.

Ahora bien, como decia, en el campo profesional, he llegado “muy falto de fuerzas” al final del año, y como no deseo que se vuelva a repetir, es conveniente hacer una revisión de porque me ha sucedido esto.

En primer lugar una de las razones ha venido por no ser suficientemente selectivo a la hora de ejecutar las tareas. Como he repetido en sucesivas ocasiones, “puedo hacer cualquier cosa, pero no todas las cosas”…y mucho me temo que, mi sobrecarga de trabajo se ha llenado de más tareas de la cuenta, y lo que es peor de algunas que no me aportaban NADA a mis objetivos principales.
Por lo tanto, el año que viene, debo establecer un criterio mucho más acotado a la hora de decidir si hago o no esa tarea  o si, simplemente la acepto, valorando qué es lo que me aporta, y si realmente me aproxima a mis objetivos básicos.

Otra de las razones, es el no saber decir NO.
Va relacionado con la anterior, puedes entender que decir que NO,va en contra de ser una persona “agradable, empática y con don de gentes”, pero al fin y al cabo, si razonas al que te pide algo, ese NO, seguro que lo va a entender y al final te vas a evitar “sufrimientos” personales.
Recuerda que lo más importante eres tu, tus objetivos y cómo realizarlos, y si por hacer los de los demás, no consigues los tuyos o el que para conseguirlos, tengas un desgaste excesivo, simplemente NO los hagas. En definitiva, para el próximo año, voy a usar el NO con más frecuencia.

Por último, uno de mis defectos en la falta de consistencia y disciplina. No lo puedo evitar, pero en más ocasiones de las que desearía, me despisto.
Si bien me ilusiono muchisimo y me fijo metas. Por diferentes razones acabo abandonando algunos proyectos que comienzo tremendamente motivado.
Sin dudas, el problema puede venir, por no haber realizado un análisis previo correcto de lo que me aportan los mismos, y segundo el no haberlos incorporado, a mi rutina.
Para el próximo año, me voy a fijar menos objetivos, pero grandes, y con el fin de garantizar su consecución, me fijaré metas conseguibles intermedias (ya sabeis, “un elefante se come a bocaditos, pero constantes…”

Realmente es fácil, por no decir, una tendencia natural que tenemos todos,  cuando llegan cambios de ciclo como es el caso: un año que se acaba y otro que empieza; el que nos fijemos pautas de mejora, es fácil; otra cosa es ejecutarlas.
En mi opinión la clave está en estructurarlas correctamente, tener claro el objetivo y qué vamos a conseguir, y dividirlas en pequeñas etapas, que nos permitan valorar la evolución de las mismas.
Y sobretodo, el no esperar a hacer revisiones a final de año, si no incorporarlas en nuestra rutina semanal, por no decir diaria, y corregir, a tiempo, caso de que nos desviemos del objetivo final.

¿Y tu “Life Squeezer” , ya has hecho balance del 2015, y te has planteado qué vas a conseguir en el 2016?

Me permito desearos una agradable celebración de la Navidad en compañia de los que más quereis, y mis mejores deseos para el año 2016.