RESPETA TU TIEMPO: Si no respetas tu tiempo, cómo quieres que los demas lo respeten


RESPETA TU TIEMPO : “Si no respetas tu tiempo, cómo quieres que los demas lo respeten..

Todo es una cuestión de respeto. El tiempo, por mucho que nos empeñemos en pensar que no :  es finito . Tenemos fecha de caducidad, como los yogures…aunque ahora se empeñen en decir que tienen fecha de “consumo preferente”.
Eso hace, que el tiempo, sea uno de los bienes más valiosos de los que disponemos. Por lo tanto , si no somos conscientes de que el tiempo vuela (“tempus fugit”),  y no lo valoramos en su justa medida (“el tiempo es oro”); va a ser muy dificil,  que los demás, valoren el nuestro.

Por eso, debemos ser egoistas y celosos del mismo; y no permitir que NADA ni NADIE nos aparte de nuestras metas, objetivos y uso del tiempo que sólo nosotros deberiamos decidir.

Si, ya se:  tenemos obligaciones, un trabajo que desarrollar diariamente para poder satisfacer nuestras necesidades mínimas. Os invito a hacer la reflexión de si realmente,  nos “ocupamos” sólo,  con el tiempo necesario para realizar nuestro desempeño y obligaciones diarias o nos “encantamos con el vuelo de las moscas” y “procrastinamos como cosacos”.
¿Y esto porqué nos ocurre?: Si no tenemos claras cuáles son nuestras prioridades; si no fijamos un plan de accíon a realizar con objetivos diarios- semanales- mensuales o anuales. Con planes que incluyan realmente  los contenidos por lo que  nos van a evaluar va a ser muy dificil que tengamos claro cómo y dónde dedicar nuestro tiempo profesional. Y como al final nos van a evaluar exclusivamente por las tareas y el desempeño ejecutado, tendremos que gastar tiempo “personal” para poder cubrir lo que no nos da tiempo de hacer en nuestra jornada laboral.

Pero realmente, cuando decimos que con 8 horas no nos da tiempo, ¿es cierto?, ¿somos sinceros con nosotros mismos.
Pensad que 8 horas, equivalen a 480 minutos o lo que es lo mismo 28.800 segundos…y eso es mucho , pero que mucho tiempo.  El problema está en que si no tenemos claro cuáles son nuestras prioridades;  a qué tengo que dedicar cada segundo de mi tiempo,  vendrá otro más espabilado que nosotros y se aprovechará. Y al final qué pasará:  que nosotros sacrificaremos parte de nuestro valioso tiempo personal, en alargar nuestra jornada laboral para cubrir aquellas tareas  que nos hemos podido de acabar.

Sabeis que hay paises (Escandinavia) donde está mal visto el quedarse más allá de la jornada habitual de trabajo . Y que se considera,  que el que no es capaz de acabar en su jornada :es un mal profesional ineficaz, ineficiente y que a lo mejor,  no está ubicado en la posición adecuada.
Desgraciadamente en los paises de cultura latina,  lo que prima es aquel que hace más horas, y sale más tarde del trabajo, y eso lamentablemente no facilita el poder conciliar la vida personal con la vida laboral.
La solución a esto, es sencilla , a la vez que complicada: todo es una cuestión de respeto por tu tiempo y por el de los demás.
Y eso empieza por uno mismo: si tu no respetas tu tiempo y lo utilizas en lo verdaderamente importante, cómo vas a conseguir que los otros lo respeten.

Soy optimista, y creo que,  si cada uno de nosotros nos planteamos el cambiar el punto de vista, y empezamos a valorar mucho más el tiempo que disponemos, fijandonos pautas de conducta exigentes;  y somos didácticos y educamos con el ejemplo; arrastraremos al resto de compañeros a que cambien su forma de trabajar.

Todo es una cuestión de respeto por tu tiempo y aplicación de pautas claras

  1. Fijando objetivos claros
  2. Teniendo claras las prioridades (importancia y urgencia = Matriz de Eisenhower)
  3. Evitando hacer dos cosas a la vez: monotarea vs. multitarea
  4. Fijándose tiempos límite para evitar el procrastinar: sois conscientes de la ingente capacidad de trabajo que tenemos cuando se aproxima la fecha límite para algo que tenemos que hacer y de lo cual ya sabiamos que teniamos que hacer hace bastante tiempo atras. Os invito a que reviseis este video de Tim Urban, autor del blog Wait But Why (el slogan del blog no tiene desperdicio y refleja el espiritu de un verdadero especialista en procrastinar : “new post every sometimes”). En el video Tim de una forma muy didáctica explica cómo funciona el cerebro de un procrastinador (gracias por el aporte de Julio Elcid y Javier Ortega)
  5. Rompiendo los proyectos en tareas con responsabilidades, recursos y fechas concretas
  6. Fijando tiempo para tus objetivos personales…no sólo los profesionales. De esto ya os hablé en otra de mis entradas del blog: Citas con uno mismo.

Si aplicamos todo esto, los demás verán que valoramos nuestro tiempo, que somos capaces de desarrollar el trabajo efectivamente y que además tenemos tiempo para hacer otras cosas fuera del trabajo (Si, hay vida más allá...) . Y seguro que se interesarán  por cómo lo hacemos. Y la respuesta como veis,  es mucho más facil de lo que parece: prediquemos con el ejemplo, hagamos respetar nuestro tiempo y evitemos procrastinar…y sobretodo seamos respetuosos con el tiempo de los demás.

Tenemos poco tiempo para dedicarnos a aquellas aficiones personales y aspectos verdaderamente importantes (esas citas con nosotros mismos), fuera del tiempo que nos queda después de  nuestra jornada laboral. Y que sí, que nos puede encantar el trabajo que hacemos, pero porqué nos pagan por ello?…por algo será, digo yo…y si no recordaros, de lo que se os pasa por la cabeza los lunes cuando suena el despertador para ir a “currar”.

Y tu Life Squeezer ya respetas tu tiempo?…y… ya respetas el tiempo de los demás?

 

Angustia: Los "Life Squeezers" somos humanos y también tenemos momentos de debilidad

Esta semana he experimentado una desagradable sensación, que hacia mucho tiempo que no sufría: la angustia.
La angustia se define como una sensación de intranquilidad o inquietud muy intensa causada especialmente por algo desagradable o por la amenaza de una desgracia o un peligro.

En mi caso ha venido motivado por la preparación de una propuesta para un proyecto enorme con muchisimas entradas y variables. El mismo me ha obligado a trabajar durante muchos dias, con un ritmo muy por encima del deseable, sin descansar lo suficiente, y sin poder aplicarme “mi cuento”, es decir hacer todas aquellas actividades, que promulgo en este blog, y que te ayudan precisamente a evitar llegar a situaciones como esta. Vamos que en casa de herrero, cuchillo de palo.

En mi caso la angustia se manifestaba con que me costaba conciliar el sueño, y cuando me despertaba a media noche, mi cerebro se activaba al instante, porque llegaba una avalancha de ideas de golpe al mismo. Lo curioso es que muchas de esas ideas, me habian pasado inadvertidas el dia anterior, precisamente motivadas por el ritmo desenfrenado; es increible como trabaja el subconsciente cuando duermes. El caso es que me despertaba con  ataques de ansiedad…o cuando menos lo que yo he interpretado como tales: respiración agitada, sobreinspiraciones , opresión en el pecho y “mariposas” en el estomago.

Lo bueno de la historia, es que ayer, por fin , le di a la tecla y el proyecto ya lo hemos enviado, es decir hoy estoy mucho más tranquilo. Lo malo, es que tengo la sensación de que me ha pasado un tren por encima (la excesiva tensión, genera que se te contracture la musculatura involuntariamente), tengo “resaca” y no por beber, si no por la sensación de “agujetas” en mi cerebro = saturación y falta de claridad de ideas.

¿Y que voy a hacer hoy?. Me voy a aplicar mi personal terapia de choque, y alejarme, aunque sea, tan solo por un par de dias (es más tiempo del que podría parecer), del origen de mis tensiones.
Se que me tengo que mimar, para evitar potenciales males mayores, y me voy a aplicar las siguientes acciones:

  • En primer lugar, voy a  aumentar mi actividad física. Empezaré a correr progresivamente y sin hacer esfuerzos, lamentablemente en las tres ultimas semanas, he estado completamente en el dique seco, ya que al proyecto anterior, se le juntó molestias en mi rodilla (es lo que tiene, el querer hacer bajadas en la montaña al estilo Kilian Jornet, pero con bastantes kilos de más).No obstante, se que no tengo excusa y  para próximas veces, intentaré aunque sea salir a caminar, que se ha demostrado como un buen remedio para calmar la angustia, y pensar en positivo.
  • En segundo lugar, disfrutar de y con mi familia. Jugando con mis hijas o ayudandolas en aquellas actividades donde me requieran (el otro dia “redescubrí” ayudando a hacer deberes con mi hija mayor, la física de la luz … y aprendi cosas nuevas, con mucha ilusión, claro que la fibra optica “brillaba” por su ausencia cuando estudiaba el Bachillerato…).
  • En tercer lugar, dedicar un tiempo a algunos de mis “hobbies” olvidados: tengo un acuario de 250 litros, que necesita algunos cuidados y un poco de renovación y alegria (peces nuevos). Los peces, seguro que me lo agradecerán, y volverlo al punto de partida, me motivará a seguir cuidandolo y evitar el volverlo a dejar descuidado.
  • En cuarto lugar, hacer alguna actividad de bricolage o de limpieza en casa o simplemente con las manos, alejada del ordenador (mi herramienta habitual).
Como veis tengo un plan, que hará que mejore rapidamente. El problema que me inquieta es pensar en como evitar que se vuelva a repetir una situación de “desborde” como la de la semana pasada…”mi barco se hundia, y me tuve que poner a achicar agua”.
Pensando al respecto, creo que la clave está en dejar algo de tiempo en la carga habitual de trabajo para imprevistos e intentar prever potenciales proyectos, planificandolos con el tiempo suficiente, antes de que se llegue a las fechas límites.(No planifiques el 100% de tu tiempo, y deja un 20% por si acaso…)
Inconscientemente intento aplicar en cualquier cosa que me llega, además de las pautas GTD, la llamada Matriz de Eisenhower; pero combinada con algunas preguntas que me ayuden a la clasificación de la entrada del “marrón”.
Intento contestarme a estas preguntas
  1. ¿De verdad es urgente?: “¿Y si no lo hago ahora, qué pasa?”
  2. ¿De verdad es importante?: “¿Se acordará alguien de este tema en una semana, quince dias, un mes,…?
Son preguntas básicas, pero te ayudan a centrar la ubicación de esas entradas dentro de la matriz y definir si las tienes o no que hacer, o cuándo.
Al fin y al cabo, como veis todo en esta vida se define en decisiones, tengo o no que hacer esto, quiero o no hacer esto, qué prioridad tiene, tengo tiempo para hacerlo.

Recordad la frase de David Allen: “Tu puedes hacer cualquier cosa, pero no puedes hacer todas las cosas (a la vez).

Darle o no prioridad a todas las entradas y relativizarlas, evita la sobrecarga de tensiones de todo tipo. Te hace aprender a valorar las cosas en su justa medida y  establecer TU orden de prioridades, delegando o posponiendo lo que no esté a tu alcance.

No eres supermán or superwoman, aunque te lo puedas creer. No intentes esforzarte por encima de tus posibilidades, porque te pasará factura. Y sobretodo aprende a disfrutar de buenos momentos y reserva un espacio en tu vida para encajrlos.
Seguro, que si después de esta dosis de realidad, interiorizo las malas sensaciones vividas en las ultimas semanas, podré evitar a que se vuelvan a repetir, al verlas venir; y no volver a caer en ataques de angustia ante las mismas

Como veis los “Life Squeezers” somos humanos, y a veces nos hace falta una dosis de realidad, que nos ponga los pies en el suelo, y nos haga valorar lo que realmente es importante en nuestra vida.
Es solo nuestra y debemos ser sus dueños; queremos exprimirla, pero debemos ser conscientes y decidir cómo y cuando.

¿Y tu has convivido con estas sensaciones de angustia? ¿Ya tienes tu plan para combatirlas y evitar que te vuelvan a suceder?